FRESA SALVAJE

Bienvenido al lugar más salvaje la escena bloggera en Méjico. Aquí podrás encontrar mis más alocadas aventuras, fotografías, reseñas, anécdotas cien por ciento verídicas y más. Me llamo La Blondie Glamour y soy la chica más chic de todo Nena York. Ah, y una vez un tipo me aseguró que sostuvo su primera discusión sobre filosofía a los 6 años, ¿quién se cree ese mamón? ¿dios?

Tuesday, March 08, 2005

FASHION IS PASSION

Blondie

Sí, un reconocido Director de Arte me acaba de entregar el diseño exclusivo para el logotipo para mi nueva línea de ropa. Me gustó mucho pero estoy pensando en que, ¿no debería decir "La" antes de Blondie Glamour? Si es así, ¿debo despedirlo?

Monday, March 07, 2005

COCO ET PETETE

Coco et Petete

Mi departamento lo comparto con dos gatos y dos chicos más duros que Charles Bronson y Archie Cash juntos. Coco y Petete son los gatos; el mayor es Coco y el pequeño Petete. Aunque José Ángel, el tipo que me entrevistó hace unos meses y que ahora es uno de los chicos duros con los que vivo, también es conocido como "El Tercer Gato".

Tuesday, March 01, 2005

LA PRIMAVERA LLEGA EN PLENO INVIERNO

El primer sábado de enero fue mi cumple. No sé por qué, pero desperté y me sentí vacía, "ABSOLUT EMPTY" diría un anuncio con mi foto en forma de una botella. Me levanté y como una autómata me dirigí al lugar donde guardo las bebidas. El vodka seguía fresco en mi cabeza, así que tomé la botella de Stoli y me preparé un tonic. —¿Qué me pasa? ¿Será una crisis de la edad?— Me pregunté y después de media botella decidí que ya era momento de revivir viejas glorias. Hace años en un cine de Amsterdam tuve un affaire con un musculoso europeo; y creí que tal vez podría repetir mi travesura con un poco de carne de bronce. Me maquillé lo más que pude, sombra aquí, sombra allá, ya saben. Me puse una mini que compré en Milán y me dirigí al Cinema Coronado. Llegué y estaban proyectando una película llamada "Culoncitas Latinas IV", pocas cosas tienen peor gusto que eso pero bueno, ya no era momento para arrepentirse. Entré a la sala y tal como mi aventura en Europa, procuré sentarme en las últimas filas. No tardó en acercarse un tipo de bigote, ¿cómo alguien en pleno 2005 puede seguir usando bigote? En fin, no me dijo nada, sólo comenzó a bajar su bragueta mientras caminaba hacia mí; cuando me di cuenta ya estaba sacudiendo su enorme polla frente a mis ojos, ¡qué horror! ¿qué clase de gente frecuenta estos cines en Méjico? Observé a la gente y todos tenían aspecto de cargadores o bodegueros, ¿cómo pude pensar en que tal vez ahí podría conocer a un rubio llamado Hertz y a un trigueño de nombre Paul, que me levantarían con sus poderosos brazos mientras me besaban apasionadamente? Vaya error, tal vez fue el vodka. Afortunadamente reaccioné a tiempo y empujé al tipo que ya empezaba a poner sus ojos en blanco; cayó en la fila de adelante sobre un par de soldados que se besaban y que comenzaron a golpearlo por interrumpir su romántico encuentro. Fue entonces cuando aproveché la confusión para salir a toda prisa de ahí. Llegué a mi casa lamentando tan estúpida decisión y la única boca que besé esa tarde fue la de la botella de Stoli. Mis roommates me encontraron llorando amargamente y después de tratar inútilmente de consolarme argumentando que tendría una gran fiesta en la noche y de preguntarme sin éxito qué era lo me ocurría, llegaron a la "brillante" conclusión de que necesito un hombre. Nada más falso que eso, necesito dos.

GOLDEN BOY

Golden Boy

Gabriel ofreciendo un miserable puñado de billetes para que por dios, alguien le disparara al stéreo cuando sonaba Leonard Cohen.

CREO QUE HAY MUCHO POLVO EN MI CASA

Por la noche ya había olvidado el penoso incidente del cine. Me tranquilizó pensar en todo lo que me faltaba por vivir, toda la gente que me faltaba por conocer, todas las drogas que me faltaban por probar y sobre todo, en lo ridículo que resulta mortificarse cuando se va a tener una gran fiesta por la noche. Eso y un par de tafiles con vodka. En fin, de pronto me sentí como una mujer completamente nueva, “ABSOLUT REFRESH” diría un anuncio con mi foto en forma de una botella. El timbre comenzó a sonar y los primeros invitados hicieron su aparición. —Toma, con la cara que traes seguro te hará falta.— Dijo una amiga entregándome un pequeño sobre con diseños de Jordi Lavanda. —Gracias.— Respondí asomándome al interior del sobre que contenía una cantidad considerable de cocaína. Por dios, qué conveniente. Al parecer mis amigos asumieron que cualquier regalo resultaría una insignificancia para mí y tenían razón, por eso cada uno me regaló algo por el estilo y al final todos terminamos alrededor de casi medio kilo de cocaína, tres docenas de frasquitos de poppers, cientos de pastillas, cuatro planillas de ácidos y hasta varios gramos de heroína pero rayos, nada de foxy. Me di cuenta de que era una gran fiesta y decidí compartir mis regalos, después de todo nunca he sido una persona egoísta. Me encontraba absorta en mi felicidad cuando alguien puso a Leonard Cohen. ¿Quién osaba arruinar mi cumpleaños? En fin, no podía separarme de la mesa con todos esos regalos ahí encima. Supongo que nadie podía. Así que escuchamos el Songs of Love and Hate casi por completo, hasta que por fin algún sensato optó por poner a Flans. Snif, snif, snif; quité a Flans del stéreo, al ver tanta coca junta me dieron ganas de escuchar a Trash 80, pero alguien se me adelantó y puso antes a Pizzicato Five. Estuvo bien, porque sirvió de pretexto para que a una chica se le ocurriera improvisar una suerte de “video teatro kabuki karaoke porno”. Eso y unas cuantas líneas. Primero se quitó toda la ropa, luego se polveó la cara con cocaína hasta que la tuvo completamente blanca y entonces comenzó a cantar en japonés con el disco sirviéndole de pista, mientras un amigo suyo grababa todo en su cámara de video. ¡Qué hermosa se le veía su cara! Tan blanca como la porcelana, ¡dios, no lo resistí! Fui por una línea más, me metí tres y cuando regresé, alguien le había polveado el trasero a la chica kabuki. También se veía bellísimo, no tanto como su cara (su cara lucía perfecta), pero sin duda era irresistible. En fin, lo era tanto que no pasaron más de cinco minutos cuando una docena de hombres y mujeres ya estaban lamiendo y esnifando la cocaína de sus nalgas. Yo sólo lo hice con su cara. Diablos, no puedo esperar para cumplir 26, ¿por qué esos momentos no nos duran toda la vida?

Tuesday, February 08, 2005

HOLLYWOOD SE DISFRUTA MEJOR ARRIBA DE UN MERCEDES ROSA

El fin de semana conseguí la edición mejicana de Mulholland Drive. “Incluye claves para resolver el misterio” reza una frase en la portada, así que la puse emocionada porque al fin descubriría qué pasaba en realidad con Rita/Betty/Camilla Rodhes y Betty/Diane Selwyn, además del misterioso hombre del Winkie’s, el Cowboy y en general con el resto de la historia a partir del momento en que se torna ¿onírica? ¿sobrenatural? ¿surrealista? Lo que sea. Sin embargo, aún después de examinar las claves, el único misterio que pude resolver fue que definitivamente David Lynch se volvió absolutamente loco a la mitad de la filmación, lo juro.

—De verdad, creo que ese hijo de puta enloqueció por completo.— Le dije al amigo que me prestó la película.

—¿Cómo te atreves? ¡Lynch es una vaca sagrada!— Respondió con el tono más mamón del mundo. Lo odié y preferí no contestar, ¿para qué? En los noventa conduje un Mercedes rosa por Mulholland Dr, pero jamás he ido a la India...

Mulholland Dr

Wednesday, January 26, 2005

LAS RUBIAS SON PARA EL VERANO

Hace pocas semanas me hicieron una entrevista que se publicará en unos días, pero que sólo aquí podrán leer antes que nadie, sin censura y sin editar; ya que el hombrecillo que me entrevistó me la envió íntegra y tal cual la publico:

Sábado por la mañana. Me levanté muy temprano y me puse la única camiseta Lacoste que tengo. Estaba nervioso, en una hora vería a La Blondie Glamour en el Starbucks de Santa Fe. Ya me habían platicado de ella, una especie de María Félix teenager adicta a las drogas de diseñador. Llegué puntual y ví a esta chica rubia con gafas oscuras y camiseta al estilo Rugby Universitario sin nada por debajo. Se encontraba fumando un largo cigarrillo de una marca que según me comentó después, sólo se puede conseguir en un exclusivo femme club de Armenia. Me instalé frente a ella, volteó y tiró el humo directamente sobre mi rostro mientras con su voz chillante me dijo:

—Tú debes ser Baltimori, de verdad que te pareces a Aleks Syntek.

—Es Balmori, José Ángel Balmori…

Respondí tímidamente, entonces encendí la grabadora y pretendí hacer lo mismo con un Camel pero ella no me lo permitió.

—No irás a fumar esa porquería frente a mí, ¿verdad?

Dijo, así que de mala gana me ofreció uno de sus cigarros.

—Bienvenido al primer mundo.

Espetó y a continuación dimos comienzo a la entrevista.

JOSÉ ÁNGEL BALMORI: Antes que nada Blondie, gracias por acceder a esto; es bien conocido tu hermetismo, ya sabes, esa legendaria filosofía tuya acerca de no conceder entrevistas de ningún tipo a nadie. De verdad que es un halago que hayas aceptado venir hoy.

LA BLONDIE GLAMOUR: Ah, eso... Mira, en un principio puse como pretexto el hecho de que soy sumamente atacada por los medios, no es nuevo que esos buitres se refieran a mí como “esa judía ex millonaria venida a menos”, hablo de la prensa de España, ¿eh? Así que decidí inventarme todo ese asunto de la dignidad y dejé de dar entrevistas. Pero te confieso que no lo hice porque en realidad me moleste que se diga eso de mí, me da igual; sinceramente me alejé de los medios porque todos me parecen una mierda.

JAB: ¡Caramba Blondie! ¿También en este momento? ¿Qué posición asumes al estar dando una entrevista después de esa confesión?

LBG: Supongo que a veces es divertido ensuciarse las manos con un poco de caca, además de que tú me simpatizas mucho.

JAB: Me alegra mucho saber eso.

LBG: De acuerdo, pero hay algo que sí es cierto: nada de fotografías.

JAB: Entiendo. Ahora para empezar con la entrevista Blondie, tienes un cutis estupendo, me encantaría saber cómo lo mantienes así.

LBG: Para empezar querido, tengo 25 años. Sería ridículo siquiera imaginar que una chica de mi edad no tuviera un cutis estupendo, ¿no crees? A menos claro, que viva en Tacubaya y se dedique a vender gorditas. Creí que sería una entrevista seria... Pero bueno, por supuesto que se requiere de cierto sacrificio para estar bella, aunque no va más allá de algo tan simple como lo económico. Para empezar, no bebo cualquier agua; no voy a decir marcas para no quedar como las nacas de Polanco, pero sí te diré que la mando importar directamente de Europa, la extraen de un iceberg que se encuentra en Islandia; y debo presumir, eso sí, que a ella sólo tienen acceso sólo unos cuantos jeques árabes y desde luego moi.

JAB: Vaya, vaya... Cambio de tema. Ahora tengo curiosidad por saber con qué tipo de chicos sales. Me imagino que en México habrá tres o cuatro, ¿no?

LBG: ¡Para nada! En México podrá haber gente con mucho dinero, pero sin una pizca de clase, una vez salí con un capo, el hijo de puta me llevó a una pelea de gallos y bebimos champagne cristal, ¿te imaginas bebiendo eso entre tanta caca y sangre de gallo?

JAB: Bueno, a mí no me parece tan malo.

LBG: Pues claro, ¿cómo te va a parecer tan malo? Eres de Oaxaca, ¿no?

JAB: Bueno… sí ¿pero qué pasó después?

LBG: Pues el hijo de puta me acercó un gallo que en la pata tenía un anillo de diamantes y después me dijo: “Mira güerita, a este gallito le he puesto La Blondie”. ¡Casi me desmayo! Bueno, de hecho fingí hacerlo para salir cuanto antes de ese lugar. Ya en la ambulancia que mandaron llamar hice que los paramédicos me llevaran al aeropuerto, fue la última vez que pisé Méjico en años, hasta pensé en volver a California y regresar con mi ex.

JAB: Rayos Blondie, ¿quién es tu ex?

LBG: Él específicamente es una estrella de cine, un sujeto encantador, se llama Mickey Rourke; él es un duro de verdad, no como esos guiñapos que aparentan serlo sólo en pantalla y en la vida real son hasta más delicados que yo, ¿te imaginas? Además, él sí sabe cómo tratar a una chica. Es todo un macho el tío, lo adoro.

JAB: ¡Júralo Blondie! ¿Mickey Rourke de Orquídea Salvaje y Barfly?

LBG: El mismo. Tú sí sabes de cine, eh… ¿cómo dices que te llamas?

JAB: José Ángel Balmori…

LBG: Ah si, Baltimori.

JAB: Anque en realidad tenía la idea de que Mickey Rourke era alcohólico y vivía en el lobby del Hotel Virreyes.

LBG: Se acabó la entrevista.

JAB: Perdón Blondie, no quise hablar así de tu ex, por favor déjame seguir entrevistándote.

LBG: Está bien, pero sólo porque me pareces un gordito muy simpático.

JAB: Gracias Blondie, eres un amor.

LBG: Lo sé.

JAB: Volviendo al tema, ¿decidiste volver con él?

LBG: Por ahora no, digamos que el boxeo amateur fue más importante para él que yo. Y La Blondie Glamour nunca será plato de segunda mesa.

JAB: Entonces abordaste un avión y ¿a dónde fuiste?

LBG: Estuve un par de años viviendo en Barcelona con una de mis mejores amigas, una francesa llamada Sofie La Mode. Pero otro día te hablaré de ella.

JAB: ¿Y qué te hizo volver a México?

LBG: Ah, un chico. Pero francamente fue sólo una tonta ilusión. Lo conocí en Barcelona, él estaba de vacaciones y fue casi amor a primera vista. Me dijo que vivía el D.F. y me convenció de regresar. Y tú sabes que por amor haces cosas locas. Me dijo que se dedicaba a la actuación, pero vaya fiasco que me llevé al llegar. Me di cuenta de que sólo es un oportunista que quería hacerse publicidad a costa mía, bonitos ojos pero semejante muerto de hambre. Una vez me invitó un fin de semana a Miami, ¿te imaginas? Con todos esos bananeros andando por la playa. Qué horror…

JAB: Vamos Blondie, dame un titular, quiero un nombre.

LBG: Ese mamarracho se hace llamar Alfonso De Nigris. Nada que ver con un hombre de verdad como Mickey. ¿Puedes creer que después de que lo dejé tuvo el atrevimiento de vincularse con Irma Serrano? Imagínate qué tan bajo puede llegar.

JAB: Siempre se puede llegar más bajo Blondie.

LBG: Tienes razón, nunca he ido a un Sanborns, ¿vamos?

La Blondie pagó la cuenta, yo apagué la grabadora y nos dirigimos al Sanborns de Palmas a bordo de su Mercedes. La Blondie puso un CD de Camilo Sesto y programó su canción favorita: Fresa Salvaje; llegamos antes de que terminara y una vez ahí, procedimos a continuar con la entrevista.

JAB: Muy bien Blondie, ¿qué te parece?

LBG: Me siento rara, nerviosa, tal vez un poco emocionada, o sea, ¡ve cómo visten esas chicas!

JAB: Son las meseras Blondie… (Una de ellas se acerca y le ordenamos café)

LBG: En fin, no venimos a hablar de la servidumbre, continuemos.

JAB: Está bien, cuéntame de tus proyectos, ¿cuáles son los planes de La Blondie Glamour?

LBG: Ay pues, lo de siempre… O sea, a cabo de cumplir 25 y no si sea la edad pero siento que debo encontrarme a mí misma, siempre he pensado en lo ridículo que suena, pero creo que llega un momento en el que ya no te avergüenza decirlo. Ahora estoy pensando en lanzar una línea de ropa, lo que le hace falta a este país es vestir bien, ¿no crees?

JAB: Entiendo, pero platícame, tú has vivido en Praga, Montecarlo y un largísimo etcétera, ¿te gusta vivir aquí?

LBG: Mira, siempre he considerado a Méjico como mi segunda tierra y más ahora que encontré un lugar para vivir casi al nivel de Europa, o sea, imagínate que a una cuadra de mi departamento está el Cinema Coronado, un cine donde todo el día proyectan películas para adultos y la gente no tiene problemas con ello, es algo que estarías esperando encontrar sólo en Europa ¿ves? Estás de acuerdo que una cosa así significa estar a menos de un paso del primer mundo, ¿no?

JAB: Wow Blondie, ¿cómo se llama ese paraíso?

LBG: San Bartolo. Sé que suena espantoso y tal vez no es un lugar que está tan de moda, pero sólo es cosa de esperar un par de meses. Cuando todo el mundo se entere de que La Blondie Glamour vive ahí, la Condecci, la San Miguel Chapultepec, la Anzures y todas las colonias que ahorita están de moda van ser lugares para los humildones. De por sí ya están plagadas por publicistas, artistas e intelectuales; ya sabes, basura que no vale ni la tinta con la que imprimen sus playeras NaCo.

JAB: Vaya Blondie, qué suerte tienes; pero vayamos a otra cosa, ¿qué opinas de la tragedia de fin de año en Asia?

LBG: Una verdadera barbaridad, una lástima. Por eso jamás volveré a comer sushi, por lo menos no con surimi. Imagínate, esa mierda mató a más de cien mil personas, ya decían que era peligroso comerlo.

JAB: ¿Surimi?

LBG: Si, los noticieros no paran de mencionarlo. Mueren más de cien mil a causa del surimi.

JAB: Ah, supongo que te refieres al tsunami.

LBG: Por eso, ¿no?

JAB: ...

LBG: ¿Dije algo malo?

JAB: Este... no, para nada. Mejor platícame una cosa, ¿qué tan cerca estás tú de la política?

LBG: Pues se puede decir que estuve literalmente con la nariz hundida en ella.

JAB: ¿A qué te refieres con eso Blondie, te postulaste como diputada o senadora?

LBG: Nada de eso. Mira, hace un par de meses estaba en un vuelo privado, no sé si sepas, no creo, pero en mi círculo solemos hacer cosas excéntricas y alocadas, cosas con las que tú querido, seguramente jamás habrás soñado; de lo que te has perdido ¿eh? pero bueno. El caso es que estábamos en esta fiesta...

JAB: ¿Fiesta? Creí que habías dicho vuelo privado, ¿es eso algún tipo de argot que usan los millonarios?

LBG: ¿Ya terminaste de interrumpirme? O sea, la fiesta era en un jet privado ¿si? Todo el mundo estaba ahí: Paris Hilton, Donatella Versace, Chelsea Clinton y desde luego moi, pero bueno. Volábamos sobre el Mediterráneo y alguien comenzó a repartir foxy, no sé si fue buena o mala idea; digo, me encanta el foxy pero de pronto ¡todos estaban desnudándose! No supe cómo sucedió, pero recuerdo que nos besábamos Paris y yo; y al siguiente segundo mi ropa ya también estaba regada por todo el jet y mi cara hundida en medio de las piernas de Chelsea.

JAB: No entiendo Blondie, ¿eso en qué se relaciona con la pregunta que te hice?

LBG: ¡Chelsea Clinton es hija de Bill Clinton! ¿entiendes?

JAB: Umm...

LBG: ¿Bill Clinton, Chelsea Clinton? ¿Nariz hundida en la política?

JAB: Eres una genio Blondie.

LBG: Lo sé.

Repentinamente La Blondie se puso de pie y yo sentí un flashazo detrás mío. Cuando reaccioné, La Blondie forcejeaba con un fotógrafo, le arrancó la cámara y la aventó al piso. Entonces me tomó de la manó, arrojó un puñado de dólares sobre la mesa y salimos a toda prisa del Sanborns, ya en su coche y una vez que hube recobrado el aliento continuamos con las preguntas.

JAB: Vaya Blondie, lo de “nada de fotografías” era en serio.

LBG: ¡Ese hijo de puta!

JAB: ¿Lo conoces?

LBG: ¿Cómo no hacerlo? El bastardo me ha seguido por todo el mundo, está obsesionado con obtener una foto mía pero jamás la ha conseguido. Hoy estuvo a punto, si no me levanto a tiempo de la silla, mi carita ya estaría en la portada de la Hola.

JAB: Vaya tipo Blondie, ¿de dónde salió ese chacal?

LBG: Se llama Giuseppe De la Testa, una leyenda entre los paparazzi. Ha fotografiado a todo el mundo, desde el Príncipe William y Carolina de Mónaco, hasta Tom Ford y Elizabeth Taylor. Vamos, ¡tiene a todos ese desgraciado!

JAB: Excepto a ti.

LBG: Y eso lo enerva. Por eso me ve como un reto personal. Conseguir una foto mía es su obsesión, es casi como su misión en la vida.

JAB: No tenía idea de eso Blondie.

LBG: Que se compre una vida el hijo de puta, yo se la invito. (La Blondie lanza otro puñado de dólares por la ventana del auto)

JAB: ¿Y algún día tendrá tu foto?

LBG: Eventualmente tal vez, por ahora pienso seguir jugando... Porque aunque no lo creas, tiene un cierto encanto perverso ese delirio de persecución, esa expectativa de no saber cuándo se va a aparecer. O sea, es como una de esas relaciones de amor–odio. O no sé si una relación así tal cual, pero por lo menos somos una especie de Ying y Yang, sé que suena muy mamón pero así es, detesto terriblemente al tipo pero al mismo tiempo estoy esperando que se aparezca. De hecho no tardará en averiguar dónde vivo para enviarme la foto de hoy, ¿sabes? Me ha mandado cada una de las fotos fallidas que me ha tratado de tomar. Las recibo en mi casa algunos días después en un sobre rosado. Es como si quisiera decirme “Será la próxima vez”. Por eso creo que esto ya es como una especie de juego perverso.

JAB: Me parece algo muy siniestro Blondie.

LBG: Lo es...

En ese momento el Mercedes de La Blondie fue golpeado por detrás, era De la Testa con una cámara en una mano y el volante de un BMW en la otra. La Blondie se inclinó hacia adelante, se quitó uno de sus zapatos LV y me lo entregó; instintivamente se lo lancé a De la Testa. Creí que me lo había dado para usarlo como arma, pero después de varios insultos en francés me di cuenta de que sólo se lo quitó para presionar el acelerador a fondo. El BMW golpeó nuevamente al Mercedes y me sorprendió que La Blondie permaneciera impávida, simplemente no podía creer que se mantuviera tan tranquila; es decir, definitivamente ir en una persecución a casi 200 km/h en pleno Paseo de la Reforma no es cosa de todos los días. Nos aproximábamos al Ángel, la luz del semáforo estaba por cambiar a rojo y el BMW venía dos centímetros atrás de nosotros, entonces La Blondie aceleró de verdad y con un giro rodeó la glorieta para seguir a toda velocidad por Reforma. Invariablemente De la Testa no pudo ser tan hábil con sólo una mano al volante y acabó estrellándose aparatosamente en plena Glorieta del Ángel. Ya lejos de ahí y después de un enorme silencio, aproveché para hacer las últimas preguntas.

JAB: ¿Crees que haya muerto Blondie?

LBG: Esa rata no morirá sin una foto mía.

JAB: Creo que es suficiente para mí por hoy Blondie, ¿qué me dices tú?

LBG: Que se me antoja ir por un Martini de cereza.

JAB: Yo aquí me bajo Blondie. Sólo me resta darte las gracias por tantos años de buena música.

LBG: ¿Qué? Jamás he hecho música.

No respondí, bajé del auto y cerré la portezuela. Ella arrancó y se alejó rumbo a Insurgentes; sabía que tenía razón, ella jamás ha hecho música; pero yo siempre quise decir eso en una entrevista.

BY DE LA TESTA

Camiseta

Como mencioné en la entrevista, De la Testa no podía fallar. Esta mañana encontré un sobre rosado con la foto del Sanborns dentro. ¡Es lo más que obtendrás de La Blondie, maldito macarroni!